cover 38, pastel de letras

Post 38: Pastel de Letras. Segundo Aniversario de Letras Ambulantes

Espacio ambulante.

Hoy hace aproximadamente algunos 730 días que comenzó esta nueva aventura.

Hoy, hace 38 post más dos ediciones especiales que Letras Ambulantes está presente en el mundo del lienzo digital, cuyas hojas son extraídas del árbol de la experiencia personal de cada autor llamada inspiración.

En aquel entonces, yo empezaba a reaprender algunas cosas sobre esta tendencia hacia lo digital, que si bien no era tan nueva, si era un terreno poco explorado.

El intentar de alguna forma abrir un camino diferente con lo aprendido durante mi recorrido como diseñadora era algo relativamente nuevo.

El diseño, las letras y los libros.

Estos 3 aspectos fueron de brutal importancia que generaron una experiencia fundamental en el aprendizaje para lo que representa el proceso creativo.

Las letras te enseñan a ver más allá de incluso lo escrito.

Los libros y el diseño editorial es como preparar un platillo especial y una invitación al comensal (lector).

y finalmente El diseño está profundamente implícito.

El diseño es como la cereza del pastel.

De la vista nace el amor. Del amor nace una nueva historia, una nueva motivación, un nuevo sueño y la reinvención de todo lo aprendido.

No se puede diseñar sin conocer. Por lo que en gran medida el diseño exige involucrarse, investigar y aterrizar.

Letras Ambulantes ha sido una especie de experimento (aún de laboratorio) aún con ese humano detrás de este sueño en proceso, que en un principio tan solo era un dominio a aparcar.

Sin embargo, durante estos dos años, amigos se han sumado a esta experiencia de colaboración como proyecto Lúdico en vías de desarrollo.

Por lo que hoy es mi reconocimiento a ustedes Carlos Austria (MX), Andrea Cavalieri (AR), Carlos Cervantes (MX), Kathya Sofía García (MX), Paula Arboleda (CO) Luis Escobar (GT), Rossana Llamosa (UY) por darle vida a este espacio durante este tiempo, por haber llenado páginas vacías y al viento, gracias por aterrizar sus palabras en mi lienzo.

Hasta el día de hoy promedio probablemente Letras Ambulantes integra un compendio de 15000 palabras, y esperemos que falten muchas más palabras por ser escritas en este espacio a la redonda.

Que las palabras nunca falten y las ganas sobren.

Cada proyecto a emprender nos enseña a ser pacientes, que hay subidas y bajadas…

a que todo es un proceso que lleva tiempo, y que el tesón debe ser un común denominador.

A que se tiene que luchar por los sueños y que éstos te exigirán de vez en cuando reinventarte, pausar o retroceder si es necesario…

pero seguir aprendiendo en esa búsqueda de la mejora continua.

Todo es válido en el proceso y seguimos en el camino.

Gracias Letras y colaboradores Ambulantes.

 

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